Just How To Cope With Narcissistic People

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CONDUCTAS DISRUPTIVAS: Claves de manejo

Algunos principios básicos para el manejo de la conducta de niños que parecen no compartir códigos tanto con sus pares como con los adultos.

Para uso de padres, educadores, terapeutas y otras personas que tengan a su cuidado al niño.

Miguel Angel García Coto

(en prensa – Abril2016)

He tomado los consejos (casi todos) que Martin Kutscher les da a los adultos que tratan con niños con conductas problemáticas y con síndromes neuro-cognitivos convergentes o comórbidos. Los títulos son traducidos textualmente, están en negrita y entrecomillados (copiados de MK) y los desarrollos de cada uno los hice, tomando en parte el concepto del autor y reformulandolo en función de las conductas problemáticas q vemos en niños que presentan trastornos diversos dentro del espectro de disfunciones neuro-cognitivas.

Por favor léalo atentamente y sin prejuicios. Yo se que tal vez Ud. ya probó muchas formas de intentar ayudar al niño y ninguna resulta o ninguna dura mucho tiempo. Ahora piense, elabore esto y evalúe cual o cuales de estas sugerencias Ud podría llegar a hacer con confianza y continuidad.

Estamos en contacto.

(Kids in the Syndrome Mix of ADHD, LD, Asperger´, Tourette´, bipolar and more, Martin I. Kutscher, UK, 2006)

1.- “PREPÁRESE MENTALMENTE PARA ENTENDER A ESTE NIÑO EN PARTICULAR”.

Tal vez se de cuenta de que algunas de sus creencias acerca de la conducta de los niños son distintas a como las pensaba.

Su hijo es único, y tal vez ni se parezca al hijo de la señora que “sabe tanto” de problemas de conducta de los niños y que le dice como actuar mientras espera a que su hijo salga de la escuela. Prepárese para entrar con su hijo en otros modos de ver la realidad y construir su propio mundo mental. Es decir, entrar en un universo en donde las leyes tal vez no sean las mismas que para los demás. Luego, si bien no se trata de que desoiga a los demás, si se trata de que no pretenda encontrar fórmulas cerradas.

2.- “trate de entender la mente de ESTE NIÑO con el que está tratando”.

Ya hemos visto que hay muchos niños que piensan y aprenden distinto, y de ese modo construyen su realidad y su forma de pensar y actuar de manera diferentes a la mayoría de sus pares. (y adultos de su entorno). Luego el desafío de los adultos es llegar a esa diferencia y meterse en ese modo de construir la realidad para poder comprender desde la individualidad y no desde la norma o la teoría general.

3.- “como ayudar a mejorar las conductas de ESTE NIÑO”.

Vamos a incluir algunas sugerencias generales para que lo ayuden a ud a pensar y encontrar el mejor modo de ayudar a su hijo o al niño a quien está educando, asistiendo o atendiendo terapéuticamente.

1.- “PREPÁRESE MENTALMENTE PARA ENTENDER A ESTE NIÑO EN PARTICULAR”.

LEA ESTAS SUGERENCIAS, PIÉNSELAS Y LUEGO RETÓMELAS EN DISTINTOS MOMENTOS. CHEQUÉELAS UNA VEZ QUE PUEDA IR ACOMODÁNDOLAS A SU HIJO O AL NIÑO A SU CUIDADO, EN APRENDIZAJE O EN TRATAMIENTO.
a.- “NO SOBRE ESTIME SU ROL EN LOS PROBLEMAS DEL NIÑO”:
b.- “RECUERDE QUE CUANDO UNO ES QUERIDO TIENDE TAMBIÉN A QUERER”:
c.- “NO TOME LOS PROBLEMAS DE CONDUCTA, COMO UN DESAFÍO O ATAQUE DEL NIÑO HACIA Ud.”
d.- “LA CONDUCTA INADECUADA DEL NIÑO, ES UN PROBLEMA QUE TIENE Y POR EL CUAL NECESITA AYUDA”
e.- “SI UD LOGRA UNA VISION REALISTA DEL NIÑO, VA A PODER MINIMIZAR SU FRUSTRACIÓN, COMO EDUCADOR, EN CUALQUIERA DE LOS ROLES EN LOS QUE TENGA QUE ACTUAR: PADRE, MAESTRO O TERAPEUTA”
f.- “PIERDA EL MIEDO A #AYUDARLO DEMASIADO#”
g.- “CONSTRUYA UNA RED DE SEGURIDAD”:
 h.- “LA COMUNICACIÓN PERMANENTE ENTRE PADRES Y MAESTROS ES UNA CLAVE IMPORTANTE PARA EL MEJOR MANEJO POSIBLE DE LAS SITUACIONES”
i.- “SI ALGO FUNCIONA: SIGA HACIENDOLO”
 j.- “OLVIDESE DE QUERER SER PERFECTO”:
k.- “LA ACTITUD DE LOS ADULTOS RESPONSABLES PUEDE HACER QUE EL CURSO DE LA VIDA DE UN NIÑO, PUEDA DEFINIRSE EN UNA TRAYECTORIA EVOLUTIVA PROGRESIVA”:

 

DESARROLLO DE LAS SUGERENCIAS CITADAS:

         a.- “NO SOBRE ESTIME SU ROL EN LOS PROBLEMAS DEL NIÑO”:

muchas de las conductas del niño de quien estamos ocupándonos, tienen detonantes imprevisibles para nosotros. Y esta imprevisibilidad se extiende hasta que llegamos a conocerlo mas profundamente. Es decir que pueden ser cosas que le ocurren tal vez por la reactividad individual hacia situaciones comunes de vida diaria.

          b.- “RECUERDE QUE CUANDO UNO ES QUERIDO TIENDE TAMBIÉN A QUERER”:

esto es un concepto fuerte en toda relación y cuando estamos frente a un niño, no olvidemos que el está resonando emocionalmente con nosotros, está, tal vez, sintiendo en si, lo que nosotros sentimos y percibiendo nuestro afecto, aceptación o rechazo. Los sentimientos que tenemos hacia él, tienen muchas probabilidades de ser generadores de los mismos sentimientos hacia nosotros.

          c.- “NO TOME LOS PROBLEMAS DE CONDUCTA, COMO UN DESAFÍO O ATAQUE DEL NIÑO HACIA Ud.”:

el mundo de las cosas, personas (Ud incluido/a) y situaciones que vive son un desafio permanente para el niño. Pero un desafío que exige respuestas resolutivas. NO UN DESAFÍO PARA COMPETIR POR EL PODER DEL ADULTO.  Si quieren seguir esa vía observen la dinámica de su conducta: tal vez busca el control de la situación (y entonces ahí es en donde los adultos podemos sentirnos desafiados), si, eso generalmente es, pero es el control para poder resolver. No para competir en términos jerárquicos. Y si él hace eso, es porque de otro modo no se siente en dominio y por lo tanto se estresa. 

          d.- “LA CONDUCTA INADECUADA DEL NIÑO, ES UN PROBLEMA QUE TIENE Y POR EL CUAL NECESITA AYUDA”:

con esto quiero insistir en el concepto de “perspectiva o mirada individual y empática”: individual para poder entender el lenguaje de su conducta, sus propios significados y sus intenciones probables. Y es empática porque para ello tenemos que situarnos en su propia perspectiva. Tenemos que hacer el esfuerzo de ponernos en sus zapatos, en su altura y en su lugar semiótico: ¿Cómo hace él para entender las cosas que pasan a su alrededor?, ¿tanto las que lo involucran como las que no?, ¿Desde donde mira, escucha, huele, percibe, significa y actúa?.

          e.- “SI UD LOGRA UNA VISION REALISTA DEL NIÑO, VA A PODER MINIMIZAR SU FRUSTRACIÓN, COMO EDUCADOR, EN CUALQUIERA DE LOS ROLES EN LOS QUE TENGA QUE ACTUAR: PADRES, MAESTROS O TERAPEUTAS”

En lugar de lamentar su “supuesta incapacidad” para educar o poner límites o curar, Ud va a poder buscar tanto las causas como las motivaciones del niño en su actuar. Y en la medida en que pueda generar hipótesis ad-hoc, va a ir logrando hacer cosas que, si se quedara en la frustración, nunca encontraría.

          f.- “PIERDA EL MIEDO A #AYUDARLO DEMASIADO#”:

el niño necesita ayuda luego Ud. se la dará en la medida en que él pueda requerirla, al tiempo que tambien va ayudándolo en su camino hacia la autonomía. Si el no tuviera problemas no sería parte de estas páginas que estamos escribiendo. Los problemas están y los adultos debemos encontrar las “prótesis” adecuadas a cada chico: sus recursos lo son en función de la complejidad del ambiente. Y nosotros somos parte del ambiente, está en nuestras manos hacerlo mas accesible para el niño, o no. Las prótesis se usan mientras son necesarias además de ser flexibles y ajustables a cada momento y necesidad de cada persona. Sepamos ayudar al niño que nos necesita y sepamos también desvanecer la ayuda para que poco a poco vaya valiéndose por si mismo.

          g.- “CONSTRUYA UNA RED DE SEGURIDAD”:

él está expuesto en forma permanente a su propio fracaso. La red de seguridad y/o de contención apunta a adaptar los desafíos ambientales a los recursos del niño. Esta red de seguridad puede estar constituida por “maestros integradores” en la escuela, “acompañantes educativos o terapéuticos” en otros ambientes, por “pares sombra” que espontáneamente toman ese rol y ayudan al niño a salir airosos de las situaciones que tiene que enfrentan en un club, en un cumpleaños, etc. De todos modos, todo diseño de intervención puede ser ineficaz si la red de seguridad y contención no se ajusta adecuadamente al niño.

          h.- “LA COMUNICACIÓN PERMANENTE ENTRE PADRES Y MAESTROS ES UNA CLAVE IMPORTANTE PARA EL MEJOR MANEJO POSIBLE DE LAS SITUACIONES”:

personalmente, vía mail, grupos de what´s-up, teléfono, cuaderno de comunicados, etc., en fin todo medio que pueda convenirse entre las partes (padres, maestros, terapeutas) es fundamental. La convergencia operativa o de acción es uno de los ejes principales del tratamiento: si se trabaja con organización visual, tal vez el diagrama de flujo sea un recurso insustituible para ayudar al niño a aceptar situaciones no previstas inicialmente por el. O bien el uso de tarjetas de auto-instrucción como por ejemplo las llamadas Power-cards, podrían ser de gran ayuda ante las dificultades de regulación emocional y conductual.

          i.- “SI ALGO FUNCIONA: SIGA HACIENDOLO”:

pero manténgalo en observación. Tenga a mano un menú de opciones posibles, pues en los niños con SEED, es frecuente encontrar respuestas diferentes a las mismas condiciones ambientales..

          j.- “OLVIDESE DE QUERER SER PERFECTO”:

valore lo que puede ir consiguiendo cada día y prepárese para el siguiente. Muchas veces nos vamos a encontrar con que estamos usando las actitudes supuestamente menos malas y que, aun así, son las únicas posibles en ciertos contextos y/o situaciones. Por ejemplo ante un berrinche en un shopping es muy poco viable usar los recursos que en su casa si son eficaces.

          k.- “LA ACTITUD DE LOS ADULTOS RESPONSABLES PUEDE HACER QUE EL CURSO DE LA VIDA DE UN NIÑO, PUEDA DEFINIRSE EN UNA TRAYECTORIA EVOLUTIVA PROGRESIVA”:

empezamos este apartado diciendo que los adultos no debemos sobreestimar nuestro rol en la emergencia de las conductas de los niños. Y ahora estoy escribiendo algo que parece lo contrario. En fin, los adultos “no causamos” el problema que un niño puede tener. Pero si podemos ser parte de una “red motivacional” de actitudes y desempeños varios por parte de un niño. Y si podemos favorecer que los pasos evolutivos que vaya dando se vayan consolidando o sean inestables. Y esto es válido para los maestros cuando al poder “mirar” individualmente a un niño puede acertar con estrategias de enseñanza y vínculo que lo hagan “ganar el año”. Y también lo es, por supuesto, para los padres cuando a partir del uso de algunas prótesis y de algunos modelos vinculares y de ayuda progresiva pueden lograr que su hijo acceda a niveles de autonomía y bienestar que un tiempo antes parecían muy lejanos. Y ni hablar de lo que ocurre con los terapeutas: si podemos centrarnos en la individualidad del niño, corrernos de teorías y/o técnicas únicas y pensamos estratégicamente reformulando nuestras propias actitudes según sea la respuesta del niño, creo que estaríamos ayudando concretamente a su mejor evolución posible dentro de lo que le ocurre.

2.- “trate de entender la mente del niño con el que está tratando”.

Otra vez recuerde el concepto de ToCC, esa posible función que tenemos y nos permite anticipar y entender la conducta de los demás. Empecemos por darnos cuenta que muchos niños con SEED, tienen diferencias perceptuales y de construcción de la realidad que son diferentes a las de las personas que los rodean. Luego su conducta no es predecible con los parámetros que uno usa para entender la de otros niños.

 
          a.- “INFORMESE ACERCA DE LA NATURALEZA DE LOS PROBLEMAS DEL NIÑO”
b.- “TRATE DE ENTENDERLO”
c.- EL NIÑO PUEDE LLEGAR A VER LAS COSAS DE MANERA TOTALMENTE DIFERENTE A UD.
d.- “TENGAMOS EN CUENTA QUE MUCHAS VECES LA CONDUCTA PUEDE SER EL RESULTADO DE COSAS OCURRIDAS EN OTROS LUGARES Y/O EN OTROS TIEMPOS”.
e.- “AUNQUE LAS CONDUCTAS RESULTEN INADECUADAS MUCHAS VECES, SON NORMALES, NO INTENTE VERLO TODO DESDE EL CRISTAL DE LA PATOLOGÍA”.

 

          a.- “INFORMESE ACERCA DE LA NATURALEZA DE LOS PROBLEMAS DEL NIÑO”

Como ya comentamos varias veces antes y con distintas palabras y conceptos: el niño no está “decidiendo maliciosamente” portarse mal, en general. En este momento estamos hablando de niños que tienen diversas dificultades que les impiden tomar las decisiones adecuadas a las exigencias comunes de la vida diaria. Esto los hace actuar de manera disruptiva o discordante con el contexto social de desempeño. Luego no se trata de buscar, en todo caso solamente, los “motivos” por los cuales se comporta de ese modo, sino que tenemos que enfocar las posibles “causas” relacionadas con las funciones neuro-cognitivas que subyacen el desempeño humano. Ya hemos comentado arriba algunas variables posiblemente comprometidas en la toma de referencias y decisiones de estos niños.

          b.- “TRATE DE ENTENDERLO”

Si convenimos en lo que venimos desarrollando, tendremos que tratar de entenderlo. Y tendremos que ponernos en su lugar. Tendremos que hacer el esfuerzo mental de imaginarnos a nosotros mismos con los rasgos que supuestamente tiene ese niño, e imaginar las posibles reacciones ante las distintas situaciones de la vida diaria.

          c.- “EL NIÑO PUEDE LLEGAR A VER LAS COSAS DE MANERA TOTALMENTE DIFERENTE A UD”.

Esto necesariamente va a ser así y si logramos lo que le decía de ponerse en sus zapatos y ver el mundo desde su perspectiva se va a dar cuenta que distintas se ven las cosas según el lugar desde donde se miren. Cuando mi hijo Felipe tenía cuatro o cinco años, un día estábamos haciendo una fila para comprar en una feria y de pronto me dice: “vamos papá, acá hay mucho olor a culo”. Y claro, es lo que predominaba a la altura de su nariz.  

        d.- “TENGAMOS EN CUENTA QUE MUCHAS VECES LA CONDUCTA PUEDE SER EL RESULTADO DE COSAS OCURRIDAS EN OTROS LUGARES Y/O EN OTROS TIEMPOS”.

Esto es, creo, universalmente así. Pero en el caso de niños que son muy sistemáticos (cuyas representaciones son muy fijas) puede que ocurran comportamientos que no podemos explicar a partir de las variables que tenemos a mano en ese momento. Un niño lloraba intensamente cada vez que había algo que no era como esperaba, pero decía una frase: “el barquito se va, quiero el barquito”. Los padres contaban un episodio en el que perdieron un barquito que estaban haciendo navegar en un lago, y el niño quedó muy angustiado por ese episodio. Tanto que muchas veces cuando lloraba repetía esa frase.

          e.- “AUNQUE LAS CONDUCTAS RESULTEN INADECUADAS MUCHAS VECES, SON NORMALES, NO INTENTE VERLO TODO DESDE EL CRISTAL DE LA PATOLOGÍA”.

Muchas de las conductas de los niños, tal vez sean comunes a cualquier niño. Las diferencias en general no vamos a encontrarla en la conducta en si misma, sino en las variables que las desencadenan o en la duración o en la intensidad. Las conductas de los niños se parecen, lo que en general es diferente es el modo de resolución.

3.- “como ayudar a mejorar las conductas de los niños”

Las dos reglas mas importantes para ayudar a redirigir la conducta de los niños, son:

1.- “SER POSITIVO”
2.- “ESTAR TRANQUILO”

 

1.- “SER POSITIVO”

Ser positivo, es intentar ponerse en sintonía con el niño. Pensemos que ese niño está hablándonos con actos mas que con palabras. Entendamos el idioma de los actos que nos agradan y de los que no nos agradan también. Si podemos entender los primeros estaremos en mejor posición para posicionarnos pro-activamente ante los segundos.
A.- “DISFRUTE CON EL NIÑO”
b.- “USE REFUERZOS POSITIVOS TODA VEZ QUE SEA POSIBLE”.
c.- “LOS CASTIGOS PUEDEN SER EFICACES PARA CIERTAS CONDUCTAS”, PERO EN GENERAL NO MEJORAN LA ACTITUD”.
d.- “EVITE ENTRAR EN EL ENGRANAJE DEL RESENTIMIENTO”.
e.- “NO SEA UN AUTORITARIO DESAGRADABLE”
f.- “EVITE LOS LLAMADOS CUATRO PECADOS CARDINALES”(Dr Phelam):
                                     f1.- “NO SEA FASTIDIOSO”:
                                    f2.- “NO DE SERMONES NI CONFERENCIAS”
                                    f3.- “NO DISCUTA”
                                   f4.- “NO INCLUYA TEMAS A CONVERSAR, FUERA DE PROGRAMA”:
g.-  “EVITE LAS DISCUSIONES BASADAS EN EL MODELO “LA-CULPA-NO-ES-MÍA” (MODELO “EXCUSAS CON CULPAS AJENAS”)”
h.-  “LLEVE UN INVENTARIO DE EXPERIENCIAS POSITIVAS, COMO UN VALOR DE REFERENCIA PERMANENTE”.
i.- “AYUDE Y/O BUSQUE COMPENSACIÓN ANTE EL DÉFICIT EN EL MOMENTO EN EL QUE SE REQUIERE SU ASISTENCIA”.
 j.- “EL CASTIGO NO DEBE SER OCASIÓN PARA QUE Ud HUMILLE AL NIÑO”. “SI,DEBE SER EL MOMENTO EN EL QUE LE DAMOS UNA CHANCE PARA QUE PUEDA MEJORAR UNA DECISIÓN A TOMAR”.

                       

a.- “DISFRUTE CON EL NIÑO”

Festeje su sentido del humor, su creatividad, etc. Busque compartir actividades o juegos para disfrutar y reir juntos. Descubra y re-descubra el mundo del niño detrás de su forma de actuar. Sígalo, imítelo, sintonice y sienta al mismo tiempo. Cree espacios en los que los significados se encuentran y las emociones se comparten (intersubjetivos). Ud va a descubrir que puede ser un buen interlocutor en las buenas y eso lo va a ayudar para afrontar las difíciles.

b.- “USE REFUERZOS POSITIVOS TODA VEZ QUE SEA POSIBLE”.

Cada vez que vea que hace cosas en forma correcta (cuando la mayoría de las veces no las hace así), refuércelo inmediatamente. Es interesante si puede implementar un sistema de fichas que al cabo de unos días (la cantidad de días depende de cada niño) él podrá cambiar por algo que le interesa mucho.  De este modo Ud está enfatizando su intervención en los momentos en los que él hace cosas adecuadas, sociales y evolutivas. Su intervención no es entonces la de alguien que solo sanciona. Y pueden haber posibilidades de que las conductas reforzadas se consoliden. Esto de todos modos depende de la edad y las características de cada niño. Los refuerzos comunes pueden no ser eficaces. (ver en el próximo ítem).

c.- “LOS CASTIGOS PUEDEN SER EFICACES PARA CIERTAS CONDUCTAS, PERO EN GENERAL NO MEJORAN LA ACTITUD”.

Por un lado los castigos pueden tener validez para controlar una cierta modalidad de conducta inadecuada, pero no aseguran su automático reemplazo por la conducta adecuada. En todo caso un programa de refuerzo diferencial puede llegar a ser mas exitoso en los mejores casos. Pero cuando en el ítem anterior enfatizamos el refuerzo positivo: estamos reforzando una conducta externalizada, algo que el niño mostró que es capaz de hacer. Pero tambien advertimos que no siempre va a funcionar, porque el hecho de que haga algo en un lugar en ciertas circunstancias no asegura que eso mismo pueda reproducirlo en otro: aprende la lección y la dice excelente en casa pero luego en la escuela, al enfrentar a todos, fracasa. Aprende a tratarse con otros (hablar y no pegar) y lo hace bien mientras lo aprende pero cuando pasa a la situación real no lo logra. Por eso, el castigo funciona para la forma de la conducta pero no para el significado cuando el niño no está en condiciones de controlarla a su voluntad. Si trabajamos sobre las variables que juegan en las conductas por si o por no, es posible que de ese modo pueda mejorar la actitud.

d.- “EVITE ENTRAR EN EL ENGRANAJE DEL RESENTIMIENTO”.

El resentimiento genera resentimiento: las actitudes controladas por él van a seguir alimentándolo. Y esto va a consolidar circuitos de rechazo mutuo y conductas cada vez mas hostiles que tienen altas probabilidades de generalizarse a otros que no son parte del engranaje del resentimiento. Así como dijimos que tendemos a amar a quienes nos aman, lo contrario también es posible que ocurra. Las conductas inadecuadas del niño, serán parte de la historia que registramos de él, pero no necesariamente tendremos que tomarlas como predictores de conductas futuras. Y, si bien las consideraremos como datos fuertes a tener en cuenta, tendremos que ser capaces de evitar expectativas negativas. Muchos niños son muy sensibles al rechazo de los demás, están tan acostumbrados que ya aún las pequeñas actitudes son leidas en clave de rechazo o desagrado hacia ellos, con la consiguiente reacción.

e.- “NO SEA UN AUTORITARIO DESAGRADABLE”

Es muy difícil que cuando un niño hace algo inadecuado, uno como adulto pueda mantenerse neutral o amable. Tendemos a reaccionar con la misma valencia que leemos en la conducta del otro. Y luego tendemos a ser autoritarios, levantar la voz, decir palabras humillantes y mostrar actitudes gestuales corporales y faciales de enojo y rechazo. Tal vez podemos tener éxito en el momento para controlar una conducta en particular. Tal vez podamos pensar que si el niño no repite su conducta en presencia nuestra, tuvimos éxito en nuestra actitud. Pero es muy probable que hayamos perdido muchos créditos en la posibilidad de ser sus referentes en situaciones positivas. Y peor aún veamos que en presencia de otros esa misma conducta sigue produciéndose. Solo conseguimos tranquilidad para nosotros, pero no ayudamos al niño a cambiar.

f.- “EVITE LOS LLAMADOS CUATRO PECADOS CARDINALES” (Dr. Phelan, 1994, p.39, citado por Kutscher et al):

                                    f1.-  “NO SEA FASTIDIOSO”:

Si no tiene nada agradable para decir, no diga nada. “No hable de mas”. Fíjese que muchas veces las frases que parecen neutras pueden desencadenar una tormenta en el niño. Y la pregunta que uno se hace es ¿Qué le dije para que se ponga así?. Y uno se pone a hurgar en el contenido de la frase, sin darse cuenta que el problema no está en saber cuál es el contenido sino en la “falta de contenido mismo”. Tal vez Ud lo irrumpió en sus pensamientos con algo sin ningún sentido para él.

                                    f2.- “NO DE SERMONES NI CONFERENCIAS”:

El niño va a dejar de atender y entender toda vez que uno “hable demasiado”. Es mucho mas eficaz dar un par de instrucciones muy claras y cortas. Cuando sea necesario.

                                    f3.- “NO PELEE”: 

ninguna pelea se va a desencadenar sin su consentimiento. Si uno decide no pelear, no va a pelear. Muchas discusiones verbales terminan en auténticas peleas y generan engranajes de resentimiento.

                                f4.- “NO INCLUYA TEMAS A CONVERSAR, FUERA DE PROGRAMA”.

Por ejemplo interrumpir al niño en su juego para que le cuente como le fue en la escuela o para que le diga como van a formar el equipo para el partido del sábado con sus amigos del club. Hay otros momentos en los que esos mismos temas puedes dar para conversar, si él esta en otra cosa van a ser causa de malestar, insultos y peleas.

g.- “EVITE LAS DISCUSIONES BASADAS EN EL MODELO “LA-CULPA-NO-ES-MÍA” (MODELO “EXCUSAS CON CULPAS AJENAS”)”

K pone una viñeta interesante sobre un niño que llega tarde a su casa y explica que fue por motivos ajenos a él, se pone a contarlos, etc. Y lo interesante que K enfatiza es que uno como adulto puede empatizar con la historia de motivos que escucha, pero que la ruptura del acuerdo o pacto acerca de la hora de llegar ya se produjo, luego las consecuencias anunciadas se cumplirán. De ese modo intentamos neutralizar la evasión de la responsabilidad y la costumbre de culpar a otros de sus propias dificultades. Es decir primero nos ocupamos del resultado final y luego eventualmente podríamos llegar a ver como podría actuar en otra ocasión ante las cosas que refiere que le pasaron.

h.- “LLEVE UN INVENTARIO DE EXPERIENCIAS POSITIVAS, COMO UN VALOR DE REFERENCIA PERMANENTE”.

K usa una metáfora interesante: llevar una “cuenta bancaria relacional positiva”, algo así como un registro de experiencias relacionales con el niño, tratando de darles un giro positivo aún a las que inicialmente pudieran ser negativas. Es interesante para que podamos cubrirnos de caer en el el “engranaje del resentimiento”.

i.- “AYUDE Y/O BUSQUE COMPENSACIÓN ANTE EL DÉFICIT EN EL MOMENTO EN EL QUE SE REQUIERE SU ASISTENCIA”.

Si el niño está en el aula vamos a hacer un inventario de desempeño comparativo para verlo en perspectiva dentro del grupo de pares y de ese modo orientar la exploración de sus dificultades. Tal vez sea necesario usar, como ya expusimos en otro lugar acá mismo, claves visuales de organización de la actividad, tarjetas de auto-control, diagramas para la aceptación de cambios y manejo de transiciones, etc. En todos los casos es necesario que los adultos sean capaces de entender que el niño necesita estas prótesis para poder responder a las exigencias del medio. La compensación es una prótesis a usar todo el tiempo en el que se manifieste la dificultas..

j.- “EL CASTIGO NO DEBE SER OCASIÓN PARA QUE Ud HUMILLE AL NIÑO.

En cambio: SI DEBE SER EL MOMENTO EN EL QUE LE DAMOS UNA CHANCE PARA QUE PUEDA MEJORAR UNA DECISIÓN A TOMAR”.

El castigo no puede ser la externalización de su bronca o frustración ante la conducta del niño, si esto es así: Ud YA FRACASÓ.  El castigo es una oportunidad para que le de un modelo diferente de comportamiento: Ud. le devuelve al niño una consecuencia de su conducta que sea desagradable para él y que pretende ser un modelo social. En el momento en el que Ud lo hace, está intentando que su hijo empiece a firmar el contrato social propio de su cultura. Ud responde de manera atenuada ante una situación en la que la sociedad podría ser mucho mas rigurosa. Esto es aducativo. 

 2.- “ESTÉ TRANQUILO”.

Aunque no lo parezca, los adultos somos muy importantes para el niño, somos objeto de atención por parte de él y es muy probable que él/ella conozca nuestras posibles reacciones mucho antes que nosotros mismos lo sepamos. Nuestra tranquilidad, puede ser “contagiosa”, a través de nuestros tonos y volumen de voz, nuestras gesticulaciones y las actitudes que tengamos hacia el niño. Estar tranquilo ante los desajustes del niño crea el mejor ambiente para la resolución exitosa de los mismos.
                       a.- “DESCOMPRIMA LA SITUACIÓN. NO LA HAGA MAS GRANDE CON SU ACTITUD”.
                      b.- “DESVÍE LA PELEA ANTES QUE EMPIECE”.
                      c.- “ELIJA SUS PELEAS”
                        d.- “ASISTALO EN LAS TRANSICIONES”
                        e.- “ÁRMESE UN “ESTRESÓMETRO”
                         h.- “LISTO”: “ES LA CLAVE PARA ALIVIAR A UNA PERSONA AGOBIADA Y AÚN PARA UD MISMO/A”.
                        i.- “PERMANEZCA TRANQUILO”

 

a.- “DESCOMPRIMA LA SITUACIÓN. NO LA HAGA MAS GRANDE CON SU ACTITUD”.

Por las características del niño hay muchas probabilidades de que las interacciones sean conflictivas en 9 de cada 10 situaciones (esto es una metáfora, no es un dato medido). Su actitud relajada, atenta y segura puede es una referencia importante para el niño.

b.- “REDIRIJA EL CONFLICTO POSILE A FIN DE PODER EVITAR EL INICIO DE UNA PELEA”.

Ud tiene el trabajo de detectar las distintas situaciones en las que el niño está iniciando una interacción con desenlace negativo. Ejemplo: Josi tira pataditas desde el sofá desde donde mira dibujitos cada vez que lo llaman a comer. En lugar de llamarlo a comer, su papá comenzó a decirle: “a ver esas pataditas”, en tono jocoso le agarra sus piernas y le hace hacer bicicleta, se divierten unos minutos y luego van a comer. Al principio el televisor lo apagan después que el se sentó a comer. Y al final ya el mismo niño lo apaga y va solo a comer. Lo que antes era una situación caótica familiar, se transformó en un momento en el que con la sincronización de la hora de la comida al final de un dibujito y unos minutos de “bicicleta” se logró una buena cena de toda la familia. Las pataditas desaparecieron, aparecieron otras conductas mas funcionales y positivas que compitieron con ellas y ganaron. Corregir conductas no necesariamente es sancionar.

c.- “ELIJA LOS TEMAS Y SITUACIONES SOBRE LOS CUALES PODER INTERCAMBIAR O DISCUTIR”.

Si Ud. ya vio que el niño cree que los reyes solo dejan los regalos si los zapatitos están ubicados en el lavadero de su casa, y que cada vez que Ud quiere cambiarlos de lugar el se enoja y parece entrar en pánico, sin aceptar ninguna de sus razones, y que además exige que los de sus hermanos también estén en el lavadero, vea como puede adaptarse a eso. Lo interesante es que años después el niño decía que tenía terror a los camellos y a que alguno se metiera en su cuarto, cuando los reyes dejaban los juguetes. Los adultos discutimos con las referencias de los adultos y en general nos cuesta mucho entender las de los niños (ver arriba, ponerse en sus zapatos). Cuando las referencias son diferentes, las razones de unos son tan valederas como las de los otros. Las discusiones tienen resultado cero tendiendo a negativo en estos casos. 

d.- “ASISTALO EN LAS TRANSICIONES: CAMBIAR DE UNA ACTIVIDAD A OTRA”.

Imagínese que ud está muy ocupado en una actividad y luego tiene que pasar a otra, pero le cuesta desengancharse, dejar de lado lo que estaba pensando y/o haciendo para ocuparse de otra cosa. Pero Ud no decide el cambio, lo deciden por Ud y no tiene entonces, chances para enfocarse en la situación nueva, De pronto se encuentra con una serie de estímulos o sucesos que ocurren sin que pueda seguirlos: ¿se sentirá perdido?, ¿confuso?, ¿molesto?. Sea como sea el problema del niño es no poder acomodarse a la nueva situación y perder el ritmo. las conductas que surgen de eso, pueden ser disruptivas y ese será el problema que vemos los adultos. Si podemos anticipar, preparar y darle tiempo a que procese la nueva info, los cambios serán asimilables y las conductas previsibles. 

e.- “ÁRMESE UN ESTRESÓMETRO”:

Cuando vamos conociéndolo empezamos a detectar las señales de distinto tipo de reacciones y secuencias conductuales. Lo interesante es que cuando el niño va creciendo estas señales puede detectarlas él mismo y puede empezar a prepararse para aprender recursos de autocontrol.

f.- “LISTO”: “ES LA CLAVE PARA ALIVIAR A UNA PERSONA AGOBIADA Y AÚN PARA UD MISMO/A”.

Con tono de voz firme y volumen coloquial, la palabra: LISTO!, puede ser una señal de confianza por parte de una persona que se pone frente al niño con actitud tranquila y continente. Con muchos niños esto funciona asombrosamente bien. Con otros tantos, esto no parece ni siquiera ser notado por el niño. El concepto es trasmitirle un mensaje de tranquilidad y continencia sin confrontación ni enojo. La respuesta o la rapidez de la misma depende de la intensidad de la reacción conductual del niño.

g.- “PERMANEZCA TRANQUILO”

leamos atentamente todo esto que hemos escrito, basados en los consejos de Kutscher, intentemos cambiar nuestra cabeza en cuanto al significado posible de las conductas de los niños y aunque nos cueste practiquemos hasta que nos salga una actitud sincera de ayuda a un niño que está sufriendo y necesita de nuestra comprensión y apoyo para salir de eso.

III JORNADA TECTEA: TIC COMO FACILITADOR DE LA VIDA DIARIA EN LAS PERSONAS CON AUTISMO

 

Organiza: GrupoCIDEP  y Universidad de Palermo

MODALIDAD VIRTUAL

INVITADA ESPECIAL: Prof.  Lupe Montero (España)

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Lupe Montero es docente de educación especial, experta en intervención en TEA. En los últimos años se ha dedicado a investigar las apps que pueden utilizarse para ayudar a desarrollar distintas habilidades en las personas con TEA,  creando para su difusión el  blog www.aulautista.com , en donde se puede encontrar las actualizaciones recientes sobre este tema.

Actualmente es directora de la prestigiosa escuela de Educación Especial Dr. Quintero Lumbreras en Madrid, España.

 

 

 

 

Disertantes confirmados:

 

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Dr.Miguel Angel García Coto

Prof. Lupe Montero

Lic. Romina Dascoli

Lic Lucila Echenique

Proyecto YOENFOCO: Lic Cynthia Dagostino y Lic Marcos Admiraal

Proyecto Tecnológico San Martin de Porres

 

Coordinación general: Dra Flavia Sinigagliesi

EJES TEMÁTICOS:

1-La tecnología como apoyo para la vida diaria de la persona con TEA

A lo largo de este bloque de contenidos se verán distintos modos en los que la tecnología puede apoyar a la persona con TEA para que consiga mayores niveles de autonomía en relación a su entorno. Se expondrán distintos recursos en torno a las siguientes áreas de apoyo:
 Información y estructura temporal: Agendas, alarmas, temporizadores y diarios.
 Secuenciación de tareas: Segmentadores de actividades.
 Conocimiento del entorno: entorno cercano, situaciones, apoyos contextuales y apoyos ubícuos.
 Desarrollo de habilidades para el disfrute del Ocio y Tiempo Libre: recursos TIC para incrementar el repertorio de intereses de la persona con TEA

2- La tecnología como recurso para la intervención individualizada.

La intervención uno a uno busca favorecer el desarrollo de distintas habilidades en la persona que le permitan interactuar mejor con quienes le rodean y acceder a los diferentes recursos existentes en los contextos en los que se desenvuelve.
 Comunicación aumentativa y/ o alternativa: Aspectos a tener en cuenta, tipos de apps para el desarrollo de habilidades comunicativas, implementación de un SAAC, recursos para ampliar información.
 Habilidades para el desarrollo de conducta autodeterminada. Autodeterminación como derecho y Calidad de Vida de la persona. Desarrollo de la capacidad de elección y planificación de metas y pasos para lograrlas.

 3-La tecnología como recurso en la intervención educativa de personas con TEA

La escuela proporciona un excelente entorno de desarrollo en el que la persona experimenta un crecimiento y un acceso a numerosas experiencias que serán base para la generalización posterior en diversos contextos y momentos de su vida.
 Habilidades cognitivas básicas: Van a proporcionar a la personas herramientas con las que construir otros aprendizajes posteriores: Causa – efecto, atención y memoria, emparejamiento y clasificación.
 Habilidades académicas: Lectoescritura, pensamiento matemático y conocimiento del medio.
 Dispositivos: Tabletas, ordenador y Pizarra Digital Interactiva. Aspectos a tener en cuenta. Utilidades.
 Herramientas de autor para la generación de contenidos.

4- La Tecnología para el entrenamiento de habilidades sociales grupales: Proyecto YOENFOCO             En este bloque presentará el trabajo que se está realizando con personas con TEA a través del uso de distintas tecnologías:  videojuegos, tutoriales, fotografía, cine.

5-  Uso y abuso de la tecnología  

  • Como limitar el uso de las pantallas: Cómo, cuándo donde? Cuanto????
  • La tecnología como aliada: el Smartphone, whatsapp, tutoriales.
  • Como manejar los berrinches por apagado o abstinencia de la Tablet o el smartphone
  • Los nuevos personajes del mundo infantil: gamers, youtubers.

LUGAR: Aula magna de la Universidad de Palermo, Buenos Aires, Argentina.

DIRIGIDO A : Profesionales de la salud y la educación relacionados con el tema. Familiares de personas con autismo.

COSTO:

Modalidad virtual  

Costo $1000    Extranjeros U$S 80

La jornada será filmada en su totalidad, y el material será subida a una plataforma donde se podrá intercambiar opiniones con los disertantes.

Para inscribirse ir a la plataforma virtual a

http://webee.com.ar/jornada-internacional-tectea-2016

Informes:  docencia@grupocidep.org

 

 

 

HABILIDADES BASICAS PARA EL MANEJO DE LA TABLET

HelenkaPor Marcos Admiraal  (Musicotereapeuta)   

Terapeuta del Programa Neurocognitivo de GrupoCidep

Año 2015, los niños y adolescentes crecen rodeados de pantallas como, teléfonos, tabletas, computadoras, televisores de alta definición, entre otras. Los más pequeños se desarrollan creyendo que todo es táctil: le pasan el dedo al monitor de la PC de escritorio, a teléfonos, a la TV esperando poder manejar la información de las mismas a través de un movimiento, un cambio de plano, una variación, y terminan frustrándose por no encontrar el efecto Touch en todas las cosas!

Algunos niños interesados, parecen ser autodidactas y logran comprender el funcionamiento de estos dispositivos, con el simple hecho de ver a otra persona usarlo, o a través del ensayo y error. Otros requieren de la ayuda técnica de un cercano colmado de paciencia pero…¿Qué pasa con las personas que presentan alguna condición que no posibilita el aprendizaje  del mismo modo que en los autodidactas en el uso de estos dispositivos? Desde ya también requieren paciencia, pero también necesitan comprender algunas cuestiones básicas sobre el funcionamiento de las pantallas táctiles ya que son parte de su Cultura y como tal, factor de Socialización.

¿Cómo presentamos por primera vez una pantalla táctil? Para comenzar a trabajar con Tabletas u otros dispositivos táctiles, creo que deberíamos enseñar los aspectos básicos para la interacción con la tableta, las….“Funciones Tecnológicas Básicas”? “Funciones del Manejo Tecnológico”? “Habilidades Teckies”?

en fin…las condiciones básicas para el manejo de cualquier Aplicación utilizada en dispositivos de pantalla táctil, las mismas podrían ser:

1) Enseñar a Tocar la pantalla y  Señalar

2) Enseñar a Apretar y Sostener

3) Enseñar a Arrastrar

Para comenzar a trabajar con una Tableta, suelo presentar, sobre todo en el trabajo con niños, Aplicaciones de Juego del tipo Causa-Efecto. A partir de éstas  ellos son capaces de percibir la sensibilidad del dispositivo, en cuanto a su tiempo de reacción, es decir el tiempo que tarda en suceder el evento luego de tocar la pantalla, y sucede que este tiempo es inmediato lo cual parece ser lo que más convoca su atención.

Para enseñar a Tocar la pantalla, prefiero utilizar Aplicaciones en las cuales el efecto sea producido por el simple hecho de tocar la pantalla sin importar el lugar en la misma. El objetivo sería que el niño toque la pantalla y encuentre su efecto producido en ella, volviendo su atención sobre la misma y motivándolo a volver a tocarla buscando el efecto anterior. Es importante en este momento, presentar Aplicaciones de Causa Efecto simple, donde no se le exija al niño tocar una determinada imagen, figura o espacio de la pantalla para producir el efecto sino cualquier parte de la pantalla, de esta forma, evitamos agregar variables que el niño deba resolver mediante el uso de funciones más complejas. Tampoco es importante en este momento exigir la digitación con dedo índice sobre la pantalla u otro tipo de configuración manual, en este nivel lo importante es el tipo de acercamiento que logra el niño con el dispositivo, lo cual puede darnos una pauta de si es momento o no de empezar con una Tableta,  cómo reacciona? se ríe?, lo busca?, se asusta?, vuelve al dispositivo de manera independiente?, produce verbalizaciones o sonidos vocales?, nos mira a nosotros y al dispositivo?, etc.

Para enseñar a Señalar, vamos a necesitar de Aplicaciones que contengan imágenes, formas, espacios bien delimitados al cual el niño debe señalar, lo cual diferencia a esta función de la anterior. Me refiero con señalar al tocar la pantalla con el dedo índice, para lo cual de ser necesario, debemos comenzar por enseñar la configuración de la mano para el señalado, comenzando con la ayuda mano sobre mano, quitando progresivamente la ayuda. A este nivel se le suman otras habilidades que el niño deberá poner en funcionamiento, como establecer la relación forma y espacio para la ejecución de la tarea, el uso de la coordinación óculo-manual y habilidades de motricidad fina. En este tipo de Aplicaciones se encuentran los juegos de  sonidos de animales, donde se requiere tocar en diferentes fotografías de animales para lograr el sonido, los Memotest, las Aplicaciones de instrumentos musicales, puntualmente Teclados y Pianos, entre otras.

Para enseñar a Apretar y Sostener, aconsejo el uso de Aplicaciones en las cuales, la duración del estímulo/efecto depende del tiempo que se sostiene apoyado el dedo en la pantalla, es decir el efecto permanece mientras el dedo está apoyado en la pantalla, retirado el mismo, el efecto desaparece. Para este tipo de actividad, existen muchas Aplicaciones Musicales, que se presentan como  una botonera y cada botón tiene una melodía, un ritmo o una voz, las cuales suenan mientras el usuario permanece tocando la pantalla sin despegar su dedo de  la misma.

Para enseñar a Arrastrar, el niño ya debió aprender a tocar la pantalla, a señalar, a apretar y sostener, en esta etapa se enseña el arrastre para lo cual es necesario manejar las funciones mencionadas anteriormente. Este tipo de Aplicaciones son juegos en los cuales, hay que desplazar objetos, imágenes, figuras, como por ejemplo armar un rompecabezas, pintar, clasificar, aparear, entre otras. El arrastre requiere de señalar/tocar la imagen deseada, sostener el toque en la pantalla y mover el dedo hacia el lugar objetivo por medio del arrastre sin despegar el dedo.

A pesar de existir algunas Aplicaciones en las cuales podemos tanto Apretar/Sostener como así también Arrastrar, recomiendo, trabajar cada una de las funciones antes mencionadas, por separado y con una App diferente, y una vez manejadas las tres “Funciones Básicas”, podemos presentar Aplicaciones de “Uso Combinado” Hay aplicaciones en las cuales se puede operar Apretando para lograr un efecto y Arrastrando para lograr otro efecto. Este tipo de Aplicaciones deberían presentarse, cuando el manejo del dispositivo, es dominado por el usuario, en lo que respecta a las “Funciones Básicas”. Manejadas estas funciones, el niño se encontrará apto para utilizar distintas Aplicaciones, para el ocio, la terapia, el aprendizaje académico, etc siempre y cuando las exigencias se correlacionen con el funcionamiento cognitivo, emocional y motor del niño.

 

 

Algunas App Para comenzar a meter mano en la Tableta:

TOCAR (IOS y Android) APRETAR/SOSTENER ARRASTRAR
Mini Zoo Keezy: IOS   Sound Brush: IOS
El Bhuo Boo Space House: IOS  Pepi Bath: IOS y Android
Peekaboo Barn Lite Police Car Race: IOS  Theremin: IOS
Magic Piano  en modo SOLO House Slate: IOS y Android  Delirium Free: IOS
                  SEÑALAR Dubpad 2: IOS y Android  Dress-Up Professions:

IOS y Android

 Sound Touch (IOS y Android) Drum Pads 24: IOS y Andro      FingertipMaestro: IOS
Contar123 (IOS y Android) Pepi Tree Lite: IOS y Android
AbA Planet (IOS) Ordenar y Aprender:

IOS y Android

Sequence (IOS) Singing Fingers: IOS y Android

Funes, el Memorioso

Jorge Luis Borges
(1899–1986)
Funes El Memorioso
(Artificios, 1944; Ficciones, 1944)

Lo recuerdo (yo no tengo derecho a pronunciar ese verbo sagrado, sólo un hombre en la tierra tuvo derecho y ese hombre ha muerto) con una oscura pasionaria en la mano, viéndola como nadie la ha visto, aunque la mirara desde el crepúsculo del día hasta el de la noche, toda una vida entera. Lo recuerdo, la cara taciturna y aindiada y singularmente remota, detrás del cigarrillo. Recuerdo (creo) sus manos afiladas de trenzador. Recuerdo cerca de esas manos un mate, con las armas de la Banda Oriental; recuerdo en la ventana de la casa una estera amarilla, con un vago paisaje lacustre. Recuerdo claramente su voz; la voz pausada, resentida y nasal del orillero antiguo, sin los silbidos italianos de ahora. Más de tres veces no lo vi; la última, en 1887… Me parece muy feliz el proyecto de que todos aquellos que lo trataron escriban sobre él; mi testimonio será acaso el más breve y sin duda el más pobre, pero no el menos imparcial del volumen que editarán ustedes. Mi deplorable condición de argentino me impedirá incurrir en el ditirambo —género obligatorio en el Uruguay, cuando el tema es un uruguayo. Literato, cajetilla, porteño: Funes no dijo esas injuriosas palabras, pero de un modo suficiente me consta que yo representaba para él esas desventuras. Pedro Leandro Ipuche ha escrito que Funes era un precursor de los superhombres; “Un Zarathustra cimarrón y vernáculo”; no lo discuto, pero no hay que olvidar que era también un compadrito de Fray Bentos, con ciertas incurables limitaciones.

Mi primer recuerdo de Funes es muy perspicuo. Lo veo en un atardecer de marzo o febrero del año ochenta y cuatro. Mi padre, ese año, me había llevado a veranear a Fray Bentos. Yo volvía con mi primo Bernardo Haedo de la estancia de San Francisco. Volvíamos cantando, a caballo, y ésa no era la única circunstancia de mi felicidad. Después de un día bochornoso, una enorme tormenta color pizarra había escondido el cielo. La alentaba el viento del Sur, ya se enloquecían los árboles; yo tenía el temor (la esperanza) de que nos sorprendiera en un descampado el agua elemental. Corrimos una especie de carrera con la tormenta. Entramos en un callejón que se ahondaba entre dos veredas altísimas de ladrillo. Había oscurecido de golpe; oí rápidos y casi secretos pasos en lo alto; alcé los ojos y .vi un muchacho que corría por la estrecha y rota vereda como por una estrecha y rota pared. Recuerdo la bombacha, las alpargatas, recuerdo el cigarrillo en el duro rostro, contra el nubarrón ya sin límites. Bernardo le gritó imprevisiblemente: ¿Qué horas son, Ireneo? Sin consultar el cielo, sin detenerse, el otro respondió: Faltan cuatro mínutos para las ocho, joven Bernardo Juan Francisco. La voz era aguda, burlona.
Yo soy tan distraído que el diálogo que acabo de referir no me hubiera llamado la atención si no lo hubiera recalcado mi primo, a quien estimulaban (creo) cierto orgullo local, y el deseo de mostrarse indiferente a la réplica tripartita del otro.
Me dijo que el muchacho del callejón era un tal Ireneo Funes, mentado por algunas rarezas como la de no darse con nadie y la de saber siempre la hora, como un reloj. Agregó que era hijo de una planchadora del pueblo, María Clementina Funes, y que algunos decían que su padre era un médico del saladero, un inglés O’Connor, y otros un domador o rastreador del departamento del Salto. Vivía con su madre, a la vuelta de la quinta de los Laureles.
Los años ochenta y cinco y ochenta y seis veraneamos en la ciudad de Montevideo. El ochenta y siete volví a Fray Bentos. Pregunté, como es natural, por todos los conocidos y, finalmente, por el “cronométrico Funes”. Me contestaron que lo había volteado un redomón en la estancia de San Francisco, y que había quedado tullido, sin esperanza. Recuerdo la impresión de incómoda magia que la noticia me produjo: la única vez que yo lo vi, veníamos a caballo de San Francisco y él andaba en un lugar alto; el hecho, en boca de mi primo Bernardo, tenía mucho de sueño elaborado con elementos anteriores. Me dijeron que no se movía del catre, puestos los ojos en.la higuera del fondo o en una telaraña. En los atardeceres, permitía que lo sacaran a la ventana. Llevaba la soberbia hasta el punto de simular que era benéfico el golpe que lo había fulminado… Dos veces lo vi atrás de la reja, que burdamente recalcaba su condición de eterno prisionero: una, inmóvil, con los ojos cerrados; otra, inmóvil también, absorto en la contemplación de un oloroso gajo de santonina.
No sin alguna vanagloria yo había iniciado en aquel tiempo el estudio metódico del latin. Mi valija incluía el De viris illustribus de Lhomond, elThesaurus de Quicherat, los comentarios de Julio César y un volumen impar de la Naturalis historia de Plinio, que excedía (y sigue excediendo) mis módicas virtudes de latinista. Todo se propala en un pueblo chico; Ireneo, en su rancho de las orillas, no tardó en enterarse del arribo de esos libros anómalos. Me dirigió una carta florida y ceremoniosa, en la que recordaba nuestro encuentro, desdichadamente fugaz, “del día siete de febrero del año ochenta y cuatro”, ponderaba los gloriosos servicios que don Gregorio Haedo, mi tío, finado ese mismo año, “había prestado a las dos patrias en la valerosa jornada de Ituzaingó”, y me solicitaba el préstamo de cualquiera de los volúmenes, acompañado de un diccionario “para la buena inteligencia del texto original, porque todavía ignoro el latín”. Prometía devolverlos en buen estado, casi inmediatamente. La letra era perfecta, muy perfilada; la ortografía, del tipo que Andrés Bello preconizó: i por y, j por g. Al principio, temí naturalmente una broma. Mis primos me aseguraron que no, que eran cosas de Ireneo. No supe si atribuir a descaro, a ignorancia o a estupidez la idea de que el arduo latín no requería más instrumento que un diccionario; para desengañarlo con plenitud le mandé el Gradus ad Parnassum de Quicherat. y la obra de Plinio:
El catorce de febrero me telegrafiaron de Buenos Aires que volviera inmediatamente, porque mi padre no estaba “nada bien”. Dios me perdone; el prestigio de ser el destinatario de un telegrama urgente, el deseo de comunicar a todo Fray Bentos la contradicción entre la forma negativa de la noticia y el perentorio adverbio, la tentación de dramatizar mi dolor, fingiendo un viril estoicismo, tal vez me distrajeron de toda posibilidad de dolor. Al hacer la valija, noté que me faltaban el Gradus y el primer tomo de la Naturalis historia. El “Saturno” zarpaba al día siguiente, por la mañana; esa noche, después de cenar, me encaminé a casa de Funes. Me asombró que la noche fuera no menos pesada que el día.
En el decente rancho, la madre de Funes me recibió. Me dijo que Ireneo estaba en la pieza del fondo y que no me extrañara encontrarla a oscuras, porque Ireneo sabía pasarse las horas muertas sin encender la vela. Atravesé el patio de baldosa, el corredorcito; llegué al segundo patio. Había una parra; la oscuridad pudo parecerme total. Oí de pronto la alta y burlona voz de Ireneo. Esa voz hablaba en latín; esa voz (que venía de la tiniebla) articulaba con moroso deleite un discurso o plegaria o incantación. Resonaron las sílabas romanas en el patio de tierra; mi temor las creía indescifrables, interminables; después, en el enorme diálogo de esa noche, supe que formaban el primer párrafo del vigésimocuarto capítulo del libro séptimo de la Naturalis historia. La materia de ese capítulo es la memoria; las palabras últimas fueron ut nihil non usdem verbis redderetur auditum.
Sin el menor cambio de voz, Ireneo me dijo que pasara. Estaba en el catre, fumando. Me parece que no le vi la cara hasta el alba; creo rememorar el ascua momentánea del cigarrillo. La pieza olía vagamente a humedad. Me senté; repetí la historia del telegrama y de la enfermedad de mi padre. Arribo, ahora, al más dificil punto de mi relato. Este (bueno es que ya lo sepa el lector) no tiene otro argumento que ese diálogo de hace ya medio siglo. No trataré de reproducir sus palabras, irrecuperables ahora. Prefiero resumir con veracidad las muchas cosas que me dijo Ireneo. El estilo indirecto es remoto y débil; yo sé que sacrifico la eficacia de mi relato; que mis lectores se imaginen los entrecortados períodos que me abrumaron esa noche.
Ireneo empezó por enumerar, en latín y español, los casos de memoria prodigiosa registrados por la Naturalis historia: Ciro, rey de los persas, que sabía llamar por su nombre a todos los soldados de sus ejércitos; Mitrídates Eupator, que administraba la justicia en los 22 idiomas de su imperio; Simónides, inventor de la mnemotecnia; Metrodoro, que profesaba el arte de repetir con fidelidad lo escuchado una sola vez. Con evidente buena fe se maravilló de que tales casos maravillaran. Me dijo que antes de esa tarde lluviosa en que lo volteó el azulejo, él había sido lo que son todos los cristianos: un ciego, un sordo, un abombado, un desmemoriado. (Traté de recordarle su percepción exacta del tiempo, su memoria de nombres propios; no me hizo caso.) Diecinueve años había vivido como quien sueña: miraba sin ver, oía sin oír, se olvidaba de todo, de casi todo. Al caer, perdió el conocimiento; cuando lo recobró, el presente era casi intolerable de tan rico y tan nítido, y también las memorias más antiguas y más triviales. Poco después averiguó que estaba tullido. El hecho apenas le interesó. Razonó (sintió) que la inmovilidad era un precio mínimo. Ahora su percepción y su memoria eran infalibles.
Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero. Me dijo: Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo. Y también: Mis sueños son como 1a vigilia de ustedes. Y también, hacia el alba: Mi memoría, señor, es como vacíadero de basuras. Una circunferencia en un pizarrón, un triángulo rectángulo, un rombo, son formas que podemos intuir plenamente; lo mismo le pasaba a Ireneo con las aborrascadas crines de un potro, con una punta de ganado en una cuchilla, con el fuego cambiante y con la innumerable ceniza, con las muchas caras de un muerto en un largo velorio. No sé cuántas estrellas veía en el cielo.
Esas cosas me dijo; ni entonces ni después las he puesto en duda. En aquel tiempo no había cinematógrafos ni fonógrafos; es, sin embargo, inverosímil y hasta increíble que nadie hiciera un experimento con Funes. Lo cierto es que vivimos postergando todo lo postergable; tal vez todos sabemos profundamente que somos in—mortales y que tarde o temprano, todo hombre hará todas las cosas y sabrá todo.
La voz de Funes, desde la oscuridad, seguía hablando..
Me dijo que hacia 1886 había discurrido un sistema original de numeración y que en muy pocos días había rebasado el veinticuatro mil. No lo había escrito, porque lo pensado una sola vez ya no podía borrársele. Su primer estímulo, creo, fue el desagrado de que los treinta y tres orientales requirieran dos signos y tres palabras, en lugar de una sola palabra y un solo signo. Aplicó luego ese disparatado principio a los otros números. En lugar de siete mil trece, decía (por ejemplo) Máximo Pérez; en lugar de siete mil catorce, El Ferrocarril; otros números eran Luis Melián Lafinur, Olimar, azufre, los bastos, la ballena, gas, 1a caldera, Napoleón, Agustín vedia. En lugar de quinientos, decía nueve. Cada palabra tenía un signo particular, una especie marca; las últimas muy complicadas… Yo traté explicarle que esa rapsodia de voces inconexas era precisamente lo contrario sistema numeración. Le dije decir 365 tres centenas, seis decenas, cinco unidades; análisis no existe en los “números” El Negro Timoteo o manta de carne. Funes no me entendió o no quiso entenderme.
Locke, siglo XVII, postuló (y reprobó) idioma imposible en el que cada cosa individual, cada piedra, cada pájaro y cada rama tuviera nombre propio; Funes proyectó alguna vez un idioma análogo, pero lo desechó por parecerle demasiado general, demasiado ambiguo. En efecto, Funes no sólo recordaba cada hoja de cada árbol de cada monte, sino cada una de las veces que la había percibido o imaginado. Resolvió reducir cada una de sus jornadas pretéritas a unos setenta mil recuerdos, que definiría luego por cifras. Lo disuadieron dos consideraciones: la conciencia de que la tarea era interminable, la conciencia de que era inútil. Pensó que en la hora de la muerte no habría acabado aún de clasificar todos los recuerdos de la niñez.
Los dos proyectos que he indicado (un vocabulario infinito para serie natural de los números, un inútil catálogo mental de todas las imágenes del recuerdo) son insensatos, pero revelan cierta balbuciente grandeza. Nos dejan vislumbrar o inferir el vertiginoso mundo de Funes. Éste, no lo olvidemos, era casi incapaz de ideas generales, platónicas. No sólo le costaba comprender que el símbolo genérico perro abarcara tantos individuos dispares de diversos tamaños y diversa forma; le molestaba que el perro de las tres y catorce (visto de perfil) tuviera el mismo nombre que el perro de las tres y cuarto (visto de frente). Su propia cara en el espejo, sus propias manos, lo sorprendían cada vez. Refiere Swift que el emperador de Lilliput discernía el movimiento del minutero; Funes discernía continuamente los tranquilos avances de la corrupción, de las caries, de la fatiga. Notaba los progresos de la muerte, de la humedad. Era el solitario y lúcido espectador de un mundo multiforme, instantáneo y casi intolerablemente preciso. Babilonia, Londres y Nueva York han abrumado con feroz esplendor la imaginación de los hombres; nadie, en sus torres populosas o en sus avenidas urgentes, ha sentido el calor y la presión de una realidad tan infatigable como la que día y noche convergía sobre el infeliz Ireneo, en su pobre arrabal sudamericano. Le era muy difícil dormir. Dormir es distraerse del mundo; Funes, de espaldas en el catre, en la sombra, se figuraba cada grieta y cada moldura de las casas precisas que lo rodeaban. (Repito que el menos importante de sus recuerdos era más minucios y más vivo que nuestra percepción de un goce físico o de un tormento físico.) Hacia el Este, en un trecho no amanzanado, había casas nuevas, desconocidas. Funes las imaginaba negras, compactas, hechas de tiniebla homogénea; en esa dirección volvía la cara para dormir. También solía imaginarse en el fondo del río, mecido y anulado por la corriente.
Había aprendido sin esfuerzo el inglés, el francés, el portugués, el latín. Sospecho, sin embargo, que no era muy capaz de pensar. Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos.
La recelosa claridad de la madrugada entró por el patio de tierra.
Entonces vi la cara de la voz que toda la noche había hablado. Ireneo tenía diecinueve años; había nacido en 1868; me pareció monumental como el bronce, más antiguo que Egipto, anterior a las profecías y a las pirámides. Pensé que cada una de mis palabras (que cada uno de mis gestos) perduraría en su implacable memoria; me entorpeció el temor de multiplicar ademanes inútiles.
Ireneo Funes murió en 1889, de una congestión pulmonar.

1942