Sistema Bullying como signo de desajuste escolar
Autor: Dr. Miguel Ángel García Coto
Mayo 2007



Sistema Bullying como Emergente del Desajuste Escolar

1era parte


1.- Ajuste/Desajuste Escolar

Introducción: Concepto general de Sistema Bullying

Antes de entrar en el tema del título convengamos en que hablamos de Sistema Bullying (SB) como denominación operacional del Bullying a los fines del presente desarrollo y en la medida en que se trata de un fenómeno que ocurre:

  • en un conjunto (el social)
  • e impacta en los individuos
  • victimizando finalmente a todos:
    • al buleador,
    • al buleado
    • a los testigos,
    • a la institución,
    • a la familia,
    • a la sociedad y etc.)

produciendo daños tanto individuales como colectivos e institucionales.

Decimos sistema en la medida en que:

  • cualquier cambio en alguna de sus partes impacta en las demás
  • parece tener una dinámica propia, que trasciende al individuo
  • sigue un modelo social predominante (podría ser visto como una lamentable réplica caricaturesca del sistema social)
  • se alimenta a si mismo
  • es difícil cambiar su curso evolutivo sin la intervención de todas las partes implicadas, ya que
  • cualquier intervención en solo alguna de ellas produce movimientos vicarios en el resto, con el único fin de asegurar siempre el mismo resultado (permanencia del SB)

El Modelo Interpersonal de Ajuste Escolar LBT (Ladd, Buhs y Troop):

El AE implica un equilibrio global del niño y la escuela: el niño puede afrontar exitosamente las normas explícitas e implícitas de la institución así como los desafíos correspondientes.
El concepto de Ajuste Escolar (AE) se ha modificado a lo largo del tiempo. En una época se consideraba suficiente que el niño tuviera un buen nivel cognitivo, buena capacidad de comprensión del lenguaje verbal y una familia colaboradora con las exigencias y normas institucionales para asegurar una buena adaptación, ajuste y progreso escolar individual.
Se consideraba el progreso académico, como la unidad de medida de ajuste escolar, por supuesto en una relación simple y directa: a mejor desempeño académico, mejor ajuste escolar.
En ningún momento se descuidaba lo social, sin embargo siempre se tendió a analizarlo con el foco en lo académico.
Mayormente trascendió en los casos en los que el desajuste devino violencia extra o intradirigida.

Hoy suponemos (4) que los procesos y mecanismos que aseguran el apego del niño a la escuela, deben considerar también factores interpersonales tales como:

  1. el significado adaptativo de las habilidades interpersonales: esto es la capacidad del niño para generar relaciones dialécticas con sus pares, de tal modo que en sus interacciones se consideren la flexibilidad y cambio mutuos a partir de la evolución de los intercambios mismos.
  2. las relaciones no conflictivas con sus pares y la capacidad de resolución de las diferencias comunes y corrientes en la convivencia escolar.
  3. las relaciones no conflictivas con sus maestros y profesores, desde la adaptación mutua; tanto del niño hacia el docente como de éste último hacia las modalidades cognitivas particulares y a su perfil emocional.

Con estas consideraciones entonces reformulamos el concepto de AE, como constructo multidimensional que incluye ((4)Ladd, Buhs y Troop):

  • Actitudes de los niños hacia la escuela
  • Sus afectos en la clase
  • Su compromiso o participación en el espacio de aprendizaje
  • Sus progresos académicos

Pero esto nos plantea preguntas tales como:
¿Cómo construyen los niños:

  • Sus afectos
  • Sus actitudes
  • Sus compromisos
  • Su motivación?


Y no vamos a encontrar homogeneidad en ellas, pues vamos a tener que indagar en variables individuales, algunas de las cuales serían (Signer, W., 1998):

  • Históricas: propias del niño basadas en sus propias experiencias vividas en la escuela como también las vicarias (esto es las vividas por otros significativos para el niño y a partir de las cuales va haciendo suyas actitudes ajenas).
  • Sociales: concordancia o discordancia entre el modelo social del niño y el propuesto por la institución: valor/disvalor.
  • Familiares: actitudes familiares actuales hacia la escuela. Pueden estar basadas en comentarios verbales explícitos o bien en actitudes implícitas.
  • Étnicas: como veremos mas adelante la recepción que el tipo étnico del niño tiene en el resto de la comunidad escolar va a determinar la actitud hacia la escuela.
  • Religiosas: ídem anterior.
  • Ontogenéticas: el tipo de experiencias individuales del niño va modelando su propio sistema cognitivo, emocional y de afrontamiento.

Estas son algunas de las variables individuales que sostienen la construcción de:

  • Creencias
  • Relaciones interpersonales
  • Relaciones Afectivas
  • Relaciones Sociales
  • Aprendizajes y Preferencias

Si agrupamos entonces las variables de influencia en el desempeño escolar global del niño (modelo interpersonal de ajuste escolar LBT, (4)), tendremos:

A- Background y factores demográficos
B-Conducta del niño en la escuela
C-Relaciones interpersonales
D-Ajuste escolar


A- Background y Factores demográficos

  • Género
  • Madurez y Modalidad cognitiva
  • Familia
  • Nivel Económico Social
  • Etnia
  • Religión
  • Otras variables


Género

Perfiles Externalizadores e Internalizadores
La diferencia de desempeño social varón/mujer, es un factor de importancia en la adaptación al grupo.
Los varones tienen un perfil más externalizador y valoran los atributos semejantes en ese sentido, por lo tanto podríamos establecer una relación tentativa entre Capacidad Externalizadora del niño y Adaptación Escolar.
Hay menor tolerancia hacia los perfiles internalizadores, tímidos e inhibidos socialmente.
Las mujeres tienen mayor capacidad empática, negociadora y auto-reflexiva, por lo tanto las relaciones tienden a establecerse con perfiles similares. Tradicionalmente se las ha considerado menos externalizadoras, confundiendo esa característica con inhibición o timidez.

La “onda masculina”
De todos modos debemos considerar que en nuestros días hay, en las niñas, un perfil cada vez más externalizador (varón-like), u “onda masculina”.
Esto en realidad tendría que aclararse: “varon-like”, “onda masculina” según la concepción nacida de la probable biología diferencial de ambos géneros y que llevaría a esperar modelos totalmente diferentes en el perfil ejecutivo del varón y de la mujer.
Estos cambios están relacionados con los modelos supuestamente exitosos (o hipervalorados) derivados de la necesidad de mayor control sobre los demás como base para la propia seguridad y conservación de algún tipo de hegemonía (económica, mediática, política, etc.).

Memética (Dennet y Blackmore)
Pero nosotros podríamos decir que los cambios en el perfil femenino/masculino estarían relacionados con la memética.
Aclaremos que el “meme” (término de origen en los últimos años del siglo pasado y acuñado por Dennet quien lo tomó del griego Mimeme = mimetizar), es una unidad de información “no-genética” que se propaga y crece en forma similar a como lo hace un virus informático.
Los memes pueden ayudarnos a dar explicaciones acerca de la adopción de los cambios:

  • en la moda,
  • en las creencias,
  • en los mitos,
  • en la educación,
  • en general en la construcción de la representación social de valores fundamentales como el ser y parecer femenino y/o masculino
  • en el currículum oculto o reglas implícitas propias de grupos de elite: tanto los centrales como los marginales.


La memética se propaga a través de la interacción personal y de los múltiples medios de difusión y comunicación, potenciados por Internet y CableVideo. Potencia las interacciones e influencias mutuas a niveles impredecibles.

Cocientes de Empatía y Sistematicidad (Baron-Cohen)
Genéticamente lo esperable es que la mujer puntúe alto en la medición del Cociente de Empatía:

  • sensibilidad social,
  • sensibilidad comunicativa
  • e imaginación de sentimientos y pensamientos de los demás
    y bajo en el Cociente de Sistematicidad
  • islotes de habilidades,
  • actividades repetitivas
  • y obsesiones con sistemas
    esto es: a la inversa de los varones.

El Cociente de Empatía (CE) tendría que ver con la astucia o inteligencia emocional, es decir la capacidad de ser psicólogos naturales que tenemos los seres humanos y que necesitamos para interactuar entre nosotros en condiciones comunes y corrientes.
Está mucho mas desarrollada en la mujer, habituada a reconocer señales no verbales (conductuales, corporales, fonéticas, etc.) en los niños que tiene, tuvo o probablemente va a tener.
La puntuación se toma en base a una escala diseñada por Simon Baron-Cohen.
Es interesante observar que los médicos sobre todo los que trabajamos con niños necesitamos desarrollar todo lo relacionado con la empatía en el momento en que tenemos que descifrar lo que le pasa a alguien que habla a través de su conducta y de su cuerpo, en forma mucho más expresiva que con las palabras que los adultos manejamos.
La empatía es una de las modalidades de información más poderosa con la que contamos los médicos.

En cuanto al Cociente de Sistematicidad, lo que explora es la capacidad del individuo para resolver problemas con sistemas no necesariamente sociales. Se supone que el hombre puntúa más alto que la mujer en términos generales.

Madurez y Modalidad Cognitiva

La madurez cognitiva incluye tanto:

  • los procesos fríos (puramente racionales) que permiten al niño el desarrollo progresivo del pensamiento estratégico como
  • los procesos cálidos (emocionales y motivacionales), incluyendo la regulación de las emociones en función de la calidad y magnitud de los estímulos en relación al propio individuo.

Modalidad Cognitiva
La modalidad cognitiva del niño va a ser importante en la medida de su discordancia o concordancia con el currículo educativo de la escuela, con las características propias del docente y con las de sus propios compañeros.
Niños capaces de resolución pero con modalidades cognitivas predominantemente analógicas y/o algorítmicas se encontraran en desventaja dentro de un sistema centrado en la palabra y la lógica formal.

Cuando podemos encontrar los referentes de la toma de decisiones en una persona estamos avistando algunas de las mas importantes claves de la individualidad y tal vez encontrando las razones por las cuales unos cuantos niños sufren diagnósticos psicopatológicos y/o son víctimas de la incomprensión y rigidez de los sistemas psiquiátrico, educativo y social, en lugar de ser reconocidos como sujetos con diferentes modos de procesar la realidad, de aprender y de relacionarse.

A la perpetuación de este sistema contribuyen tanto niños como adultos, a partir de su desempeño diario y la reproducción de modelos sociales hegemónicos en forma rígida y sin contemplaciones con las diferencias (no solo las externas).

Familia

En algún momento del desarrollo social se pensó a la familia totalmente integrada como el baluarte más importante para la neutralización de la agresión externa y el reaseguro de una inclusión social adecuada a las características individuales.
Actualmente la estructura familiar se reformula varias veces, en no pocos casos, en el curso evolutivo del niño.
En realidad el baluarte que permanece irreductible como base segura del proceso de construcción del individuo integrado es la experiencia continua de vínculos seguros con las figuras adultas de crianza (en general uno o ambos padres).
Sea cual sea la estructura de la familia, en tanto los vínculos sean afectuosos, firmes (y flexibles) y contenedores confieren al niño una base segura desde la cual puede ensayar el afrontamiento de las situaciones adversas en forma proactiva y enriquecedora.

NES, Etnia y Religión

El Nivel Económico Social es una construcción que integra las variables:

  • Nivel de estudios alcanzados
  • Tipo de trabajo que desempeña el individuo y jerarquías alcanzadas

En principio fue desarrollado en nuestro país por Gino Germani. Se le asigna a cada categoría un puntaje, se cruzan ambos y el resultado se compara con una escala prediseñada.
Esto se refiere a los padres del niño, en este caso.

El impacto social sobre los demás dependerá de la atribución valor/disvalor acordada en el medio en donde se desenvuelve el niño.
Estas valoraciones no necesariamente son explícitas y no pocas veces son una variable más del currículo oculto del grupo.
Algo semejante pasaría con la etnia, dependerá si la etnia a la cual pertenece el niño representa un modelo valorado por el grupo o en su defecto descalificado por el mismo.
Aunque no nos guste reconocerlo, es un hecho que en nuestros países se desvalorizan las etnias provenientes de Latinoamérica y se miran con admiración las europeas o americanas del norte. Estos valores se trasladan a la escuela en donde los niños repiten los modelos adultos, provistos directamente por sus familias o indirectamente por los medios de información.
Respecto a la religión en general va a depender del currículo tanto explícito como oculto de la institución escolar y del grado de tolerancia inculcado en niños y adultos.


B- Conducta del niño en la escuela

Si tenemos en cuenta los tipos temperamentales propuestos entre otros por Jerome Kagan: Inhibido y Desinhibido e incorporamos uno de los subtipos de Stella Chess: el On/Off, suponemos que encontraremos niños con diferentes actitudes frente al desafío social:

  • Inhibidos: van a tener tendencia a aislarse del grupo, a no establecer relaciones amistosas con pares, y se van a privar de las ventajas de la pertenencia a un grupo de referencia y/o contención. Estos niños van a integrar la categoría de los Asociales. Es interesante observar no obstante, que entre los inhibidos vamos a encontrar niños que si bien no tienen iniciativas ni aperturas sociales espontáneas, responden amistosamente a los acercamientos aún con cierta pasividad pero pudiendo establecer alianzas sociales, se socializan a partir del estímulo de otros, entre ellos encontramos a algunos “famosos tímidos”. (On/Off de Chess).

  • Los que se encuentran en el otro extremo del espectro temperamental de Kagan: los Desinhibidos, son los que con frecuencia van a tener conflictos sociales por presentar patrones agresivos de interacción, con rechazo a las actividades cooperativas que no sean conducidas o propuestas por ellos mismos y con mayor preferencia por las competitivas, sin que necesariamente tengan las habilidades específicas que pueda requerir la competencia en cuestión. Estos son los Antisociales.

  • Aquellos que en general tienen la capacidad de regular estratégicamente tanto la inhibición de conductas como la externalización o desinhibición son los que con mayor frecuencia van a ser convocados tanto por pares como por adultos para la formación de grupos y actividades cooperativas. Estos niños entonces con mayor capacidad para la regulación de afectos son los que integrarán en su mayoría los grupos Prosociales.


C- Relaciones Interpersonales

Este factor indudablemente vinculado y consecuencia de los anteriores debería ser analizado desde sus aspectos favorecedores del bienestar, como por ejemplo:

  • Un niño permanece en la escuela la mayor parte de su tiempo de vigilia y vive con pares y adultos la experiencia de aprender y explorar una serie de mundos desconocidos: matemáticas, ciencias naturales, sociales, lenguas, etc. Todo esto que le va dando claves para comprender y construir su propia realidad, necesita compartirlo, confrontarlo y convalidarlo; ya que es el producto de sus aprendizajes, crecimiento, dudas, conflictos, vivencias, etc. Para poder compartirlo necesitará consensuar tanto códigos y lenguajes comunes como afectos, preferencias e intereses. En tanto esto va ocurriendo se van formando ciertas redes unidas por los factores comunes arriba mencionados (entre otros). Son los grupos de amigos, que se caracterizan por estar cementados por patrones de conducta caracterizados por
    • la solidaridad,
    • el afecto,
    • la continencia mutua,
    • la referencia
    • y las reglas que enmarcan su desempeño.
  • La aceptación a sus pares y por parte de sus pares, sería una condición inicial para la conformación de grupos (de referencia y/o de pertenencia), sin ella no se podría pertenecer a un grupo de amigos.

  • La relación con los adultos, específicamente con los maestros viene fuertemente modelada desde el grupo familiar y se sostiene tanto en los aspectos individuales (y grupales) como actitudinales mutuos.


Consideramos que situaciones como las arriba mencionadas constituyen andamios (esto es: soportes proactivos) que aseguran, no solo el crecimiento individual, sino una adaptación dinámica a los desafíos permanentes de la microsociedad escolar.
De todos modos con frecuencia nos encontramos con situaciones negativas consolidadas que operan como agentes estresógenos muy potentes y que interfieren el proceso de adaptación dinámica, móvil y flexible a la escuela.

Algunos de estos factores relacionados con las relaciones interpersonales, son:

  • Los sistemas Hostigador/Hostigador (buleador/buleado) o Sistema Bullying, consolidados. Los niños protagonistas de estos sistemas, (particularmente los buleados) tienen serias dificultades para lograr ajustes adecuados a una institución que no los ampara y de alguna manera está prohijando prácticas para las cuales las respuestas del niño buleado son ineficaces. No pocas veces el currículo oculto institucional y familiar ampara a los hostigadores o buleados al reconocer en ellos un modelo social exitoso.

  • El rechazo de los pares muchas veces se relaciona con torpeza en el desempeño social de los niños, con su pertenencia a grupos sociales, religiosos, étnicos o deportivos rechazados por el grupo o sujeto dominante en el modelado de las reglas implícitas de interacción y socialización.

  • El rechazo de los maestros, se produce por factores en parte semejantes a los que juegan en el rechazo de los pares, más los que tienen que ver con un desempeño académico y disciplinario contrario al modelo valorado por el docente.


D- Ajuste Escolar (LBT)(4)

El término compuesto AE, es un concepto construido para intentar comprender las variables que inciden en el bienestar o malestar del niño en su desempeño diario en la escuela. No hay duda que se relaciona con factores externos que le proveen de situaciones con las cuales tiene que lidiar, tanto positivas como negativas (en parte visto más arriba). Pero también con factores internos individuales y construidos por el niño mismo, solo o a partir de su interacción tanto en el seno de su familia como de su o sus grupos de referencia. Así entonces consideramos que el ajuste del niño finalmente va a depender de:

  • La percepción que él mismo tiene (propia o inducida) de la institución escuela así como de sus figuras de autoridad. Esto deviene actitud que se mostrará en su desempeño cotidiano ajustado o no a normas, exigencias y oportunidades.

  • En relación a lo anterior entonces será importante ver si el niño está cómodo o estresado en el lugar, sin necesidad que la incomodidad se manifieste a través de conductas externalizadoras (generalmente indisciplina y violación de normas) sino que con frecuencia será a través de conductas internalizadoras (más precisamente inhibición conductual). El afecto puesto por el niño en la escuela se verá reflejado en su desempeño tanto social como académico más allá de resultados.

  • La participación del niño en las actividades escolares, de su clase u otras también son una medida de los anteriores, un niño desinteresado y desmotivado (desafectivizado en relación a la escuela) difícilmente logre ajustes adecuados a las exigencias, desafíos y oportunidades.

  • Finalmente el desempeño académico en consonancia con una actitud social solidaria y cooperativa favorecerán el ajuste del niño al sistema escolar.

Así entonces sintetizando tomamos el Modelo Interpersonal de Ajuste Escolar LBT (de Ladd, Buhs y Troop) lo reformulamos según la exposición de arriba y nos queda la síntesis siguiente: en donde aparece graficada una posible secuencia de ajuste con las variables intervinientes en el proceso mencionado.

Back ground
y
factores
demográfico
s
Conducta
en la escuela

Relaciones
inter
personales

Nivel
de
Ajuste
escolar


Gráfico: Modelo Interpersonal de Ajuste Escolar LBT. (de Ladd, Buhs y Troop , modificado, 2007).


Bibliografía

1. - Lemos, Serafín (Cáp. 1, factores de riesgo y protección en psicopatología en niños y adolescentes, en Buendía, J. (1996), Psicopatología en niños y adolescentes, Ed. Pirámide, Madrid.

2.- Susan B. Campbell – capítulo 2 – páginas 29-67, Ollendick, Thomas y Hersen, Michael, (1986), Psicopatología Infantil, Martinez Roca, Madrid

3. - Pennington, Bruce; Chapter 1, Fundamental Issues in Bruce Pennington (2003); the Development of Psychopathology: Nature and Nurture, the Guilford Press, NY

4. - Ladd, Gary, Buhs, Eric & Troop, Wendy; Children`s Interpersonal Skills and Relationships in School Settings: Adaptive Significance and Implications for School-Based Prevention and Intervention Programs. In Blackwell Handbook of Childhood Social Development, edited by Peter K Smith & Craig H. Hart, (2004), Blackwell Publishing, UK

5.- Dietrich, A; Riese, H.; Sondeijker, F; Greaves-Lord, M; van Room, A.; Externalizing and Internalizing Problems in Relation to Autonomic Function: A Population-Based Study in Preadolescents; (378-386), Journal of American Academy of Child and Adolescents Psychiatry, 46:3, March 2007.

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