Afrontando el autismo sin morir en el intento

Por Flavia Sinigagliesi


Si el estrés se define como una situación que excede nuestra capacidad de afrontamiento, es lógico pensar que el solo hecho de escuchar la palabra autismo nos genere estrés.

Y es luego de ese momento es cuando empezamos a escuchar palabras tales como recursos, fortalezas y debilidades.

Buscamos los recursos de quién?

  • ¿Del niño?
  • ¿De los padres?
  • ¿De la familia?
  • ¿Del terapeuta?

¿Somos débiles cuando no podemos afrontarlo?
¿Somos fuertes si superamos esto sin “morir en el intento”?

Y ahí viene esa palabra: resiliencia

La capacidad de salir intacto luego de una situación adversa…
entonces habría que considerar que significa salir intacto.

Si no te mata te hace fuerte… pero que difícil que es ser fuerte!!!!!
.
Parecemos fuertes, pero sabemos que no lo somos.
¿Quién dice si somos resilientes?

Entonces ahí volvemos al mismo lugar del inicio.

Ese día donde la palabra autismo entra por primera vez en una familia,
esos momentos donde la lucha no es suficiente,
ese día donde todo lo que se consiguió se fue,
cuando el cansancio supera,
cuando las fuerzas no alcanzan.


Hay momentos imposibles de borrar:
El dia que rompió el ventanal con la cabeza, y quedó colgando un vidrio que parecía una guillotina,
los días que la hermana venía con la cara sangrando por los rasguños,
las épocas que estaba agitado y que solo lo calmaba correr varias vueltas a la plaza,
los gritos,
las noches en vela,
la angustia de todos ,
y sobre todo la desesperación de no saber como ayudarlo, cómo sacarle ese dolor que ni él sabia como comunicarlo.

Todo eso queda en la memoria, todo eso es una huella,
y así se formó ese núcleo,
y así vivimos esa familia,
y cada uno hizo lo que pudo,
desde el afecto, desde lo intelectual, desde el llanto, desde la risa.

Y si, somos resilientes,
ahora somos fuertes ,
ahora podemos disfrutar a Charly , podemos ir al cine con él, podemos reírnos de las cosas que dice y hace, podemos entenderlo y sobre todo podemos ayudarlo.

Pero si tenemos que hablar de alguien que es resiliente es él,
luchando todos los días con sus limitaciones,
con su dificultad de entender el mundo externo,
con su imposibilidad de comprender su mundo interno.

Y ser resiliente ¿es una característica de cada uno?

Yo creo que la única manera de ser resiliente es con la colaboración de todos,
aprendiendo que cada uno aporta algo,
que un mal día es un mal día,
que luchando es la única vía,
que los de afuera son tan importante como los de adentro,
que cada uno que ayuda es importante,
que todos son importantes,
que nada funciona si no hay armonía.


Y si en este camino queda alguno dañado,
si la lucha dejó heridas con las que no se puede convivir,
si el que no es autista quedó más marginal que el autista,
si los que ayudan al autista no logran ser felices,
ese si que es un gran fracaso.

Resiliente es el que logra ser feliz con lo que la vida le da,
es quien encuentra los recursos en donde no se ven,
son quienes logran disfrutar de las personas a pesar de ser autistas.

Yo creo que mi familia es un ejemplo de resiliencia,
pero … que duro que fue llegar a esto!!!!


(Leído en el Seminario Internacional de Técnicas de Afrontamiento del Estrés en Familias de niños y adolescentes con autismo - Septiembre 2007)

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