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En el momento que los padres inician un
proceso de búsqueda y elección del colegio
más apropiado para su hijo que posee TGD, y que requiere
integración escolar, hay diversos factores que deben
tener en cuenta.
En el momento que los padres inician un proceso de búsqueda
y elección del colegio más apropiado para
su hijo que posee TGD, y que requiere integración
escolar, hay diversos factores que deben tener en cuenta.
Uno de ellos es la ideología de la escuela. Es importante
que los padres opten por una institución educativa
que comparta los valores que desean que inculquen a su hijo,
es decir, que concuerden en la formación en valores.
Para eso, los papás deben informarse sobre los valores
y el ideario de la institución.
Otro aspecto que deben atender es la distancia del colegio.
La tarea de educación inclusiva implica un involucramiento
institucional y parental; es decir, que su aplicación
y su desenvolvimiento consierne a las autoridades y docentes
de toda la institución, a la comunidad educativa
y, dentro de ella, a los padres, principales responsables
de la educación de sus hijos. Por ende, los padres
deben participar activamente en las actividades escolares.
Entonces, es bueno que el colegio esté cerca de la
casa, accesible para los padres en tiempo y desplazamiento,
promoviendo la participación efectiva. Asimismo,
la cercanía del colegio favorecerá la organización
de programas extraescolares de los papás y el niño
con otras familias del colegio.
Un tercer aspecto a tener en cuenta, es que los padres conozcan
el proyecto educativo de la escuela. Es importante que el
colegio posea un PEI (proyecto educativo institucional)
que contemple procesos de integración escolar, como
modalidades educativas. Esto supone conocer las implicancias
de la integración y los procedimientos y aspectos
actitudinales a desarrollar en la comunidad educativa. Es
de importancia que el colegio posea experiencia en integración
escolar y que cuente con personal profesional, capacitado
e idóneo que pueda acompañar y contener al
niño, a sus docentes y a su familia, durante el proceso
de integración.
Otro factor no menos importante, que debe estar ligado a
la experiencia y conocimiento, es la real apertura del colegio
hacia la integración de niños con necesidades
educativas especiales. Es decir, que presente voluntad y
convicción hacia la tarea de integrar; que apueste
y crea en la integración. De lo contrario, solo se
obtendrá una inclusión forzada, por obligación
y no una real apertura.
Hay que saber que no todos los colegios son para todos los
niños. La elección de escuela debe tener en
cuenta no sólo las preferencias que los padres tengan
sino también las particularidades de cada chico;
pudiendo conjugar las características del niño
con la modalidad particular de organización institucional
en la cual el niño será escolarizado (grupos,
cantidad de alumnos, etc.).
Por otra parte es importante que los papás prevean
que se pueda continuar la labor en la institución
educativa a lo largo de los años, que de requerirse
un cambio el mismo este planteado exclusivamente por necesidades
propias del alumno y no por situaciones vinculadas con la
institución. Es por ello que salvo excepciones, no
son convenientes aquellas instituciones que platean que
solo integran en primer ciclo.
Por último, es importante que los padres sepan que
la elección de la escuela debiera ser un trabajo
interdisciplinario y un proceso. Interdisciplinario, ya
que debiera incluir a ellos, a los profesionales que atienden
al niño, desde distintos campos y a aquellos otros
profesionales que pueden evaluar las posibilidades exitosas
de llevar a cabo un proyecto que vincule a un niño
con un entrono escolar. Un proceso, porque no debiera ser
una decisión que se tome de un día para el
otro sino que se llegue luego de información y consulta.
La inter consulta profesional y la reflexión conjunta
son recursos indispensables a la hora de definir algo tan
importante como el futuro de un niño.
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